Palabras de nuestro fundador Don Chaid Neme en un evento del club colombo libanés:

"Hace sesenta años llegué a esta bella tierra, Colombia, bendita por Dios. En ella sólo encontré amabilidad, generosidad, humanidad y bondad. Sólo en 1980 me nacionalicé, y les confieso que no era por pereza, ni por indiferencia; no lo había hecho, porque nunca me sentí extranjero en ella, ni en ningún momento fui tratado de manera diferente a un colombiano y por eso no se me ocurrió hacerlo. Nada hice en estos sesenta años más de lo que hubiera hecho cualquier ciudadano: su oficio. No obstante, Colombia me ha colmado de honores, otorgándome sus máximos galardones y medallas. Quien cumple apenas con su misión ciudadana y recibe honores, estos son generosidad de los donantes. (...)

El Génesis dice que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Esta afirmación nos asigna la gran responsabilidad de crear, de superarnos día a día y de saber que siempre queda algo por hacer. Solo así contribuimos a que nuestro país llegue a una apacible madurez, no sin dificultades, naturalmente; como a los niños a quienes también les da gripe o sarampión, pero crecen mientras no se les descuide. La perspectiva que me dan los años me permite comparar a la Colombia que encontré en 1932 -con cinco millones de habitantes, mayoritariamente campesinos, y con un presupuesto nacional de unos pocos millones de pesos- con la Colombia de hoy pujante, urbana e industrial, que se prepara para abrir mercados en el concierto mundial. (...)

Aboquemos con ánimo la labor de hacer de Colombia el país que deseamos dejar a nuestros descendientes, a quienes debemos animar con nuestro ejemplo para seguir llevando la bandera, en esta bendita tierra, siempre fecunda y agradecida con quien la sabe sembrar. (...)"